Lo primero que hemos de comprender es que todo es energía, algo que está científicamente probado.

Todo lo que vemos y conocemos esta hecho de energía.

Hay una energía visible como por ejemplo una silla o una mesa y una energía invisible, como nuestro inconsciente, el personal i el colectivo, las emociones, pensamientos….

La energía visible la podemos tocar, ver, oler, comer…y la invisible no. La energía invisible la conocemos porque es reactiva, es decir produce ciertos comportamientos en nosotros como, llorar, reír…

A su vez cada energía vibra a diferentes frecuencias.

Cada persona tiene un universo energético diferente, que la hace única, con unas programaciones inconscientes y también con unas necesidades diferentes.

La energía del inconsciente no la podemos comprender desde la racionalidad ni tampoco las necesidades de nuestra alma.

Nuestro cuerpo físico es una manifestación de nuestro inconsciente y de nuestra alma. El cuerpo físico es la manifestación tangible y visible de nuestro campo energético invisible. La sanación es energética.

Lo que llamamos nuestro Ser, es invisible y nuestro cuerpo físico es el espejo del Ser que somos.

A mi modo de ver el origen de la enfermedad radica en una disfunción en nuestro campo energético invisible.

Nuestro inconsciente, que forma parte del alma, siempre quiere sanarse y es por ello que constantemente nos envía señales o mensajes a través de síntomas, enfermedades, sueños o problemas de todo tipo.

Muchas veces no hacemos caso de esas señales hasta que ya son muy evidentes o incluso cuando ya no hay solución, pero lo cierto, para mí es que la salud del alma se traslada al cuerpo.

De hecho, somos “prisioneros” de esas fuerzas invisibles inconscientes que no controlamos, es decir de nuestro inconsciente, nuestras programaciones y también de nuestros ancestros, porque nuestro clan familiar también está presente energéticamente hablando.

Como nos decía Neville Goddard el inconsciente de cada persona crea su realidad.

Nuestro inconsciente es como un disco duro que contienen todas las grabaciones desde nuestra primera existencia, con todas las programaciones y las de nuestro clan familiar que las adquirimos por nuestros ancestros. Nuestro inconsciente tiene una fuerza inmensa y crea nuestra realidad. Nuestro inconsciente lo que hace es concretar todas esas programaciones en el mundo material y eso tienen sus consecuencias para nosotros.

El inconsciente es atemporal y no distingue entre lo real o imaginario, para él todo es real.

Cuando esas consecuencias son negativas lo que hemos de hacer es cambiar esas programaciones para que nuestra realidad cambie a mejor.

Por eso digo que la sanación primero es energética y luego la sanación se traslada al cuerpo.

Los médicos juegan un papel importante a la hora de diagnosticar porque tienen un montón de herramientas para hacerlo y esto nos puede ayudar a sanar lo energético.

Para mí la medicina alopática es importante y debería acompañarse con la sanación energética. Los dos hemisferios cerebrales han de combinarse y equilibrarse para que todo funcione bien.

Nuestra alma tiene unas necesidades que quiere que sean atendidas y cumplidas.

Terapeuta en Barcelona y especializada en todo tipo de Psicoterapias, Regresiones, Anatheóresis, Tarot evolutivo y Numerología.

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